jueves, 29 de mayo de 2008

MANIERISMO

Hacia la mitad del siglo XVI, en un contexto europeo de cambio e inquietud, política y religiosa, surge el manierismo. El término proviene de la palabra italiana maniera y al principio, se refiere a los pintores que pintan a la manera, es decir imitando el estilo de Rafael, Miguel Angel...

Esta tendencia nace y se desarrolla principalmente en Italia entre 1520-1530 hasta aproxímadamente 1620. Opone a la racionaloidad del Renacimiento a una emocionalidad y sensualidad mucho más intensas, introduciendo efectos exagerados y discordantes que rompen con las proporciones ideales de aquél.

miércoles, 28 de mayo de 2008

INTRODUCCIÓN AL CINQUECENTO


Es el segundo ciclo del renacimiento en Italia, concretamente en el siglo XVI. Es un periodo de renacimiento pleno, de apogéo de las novedades introducidas por el Quatrocentto. Aqui se mantuvieron ciertos aspectos del primer renacimiento sobre todo las pautas clásicas; pero se producen también algunas transformaciones en la Italia de la época, sobre todo por la intervención militar de paises extranjeros, la decadencia de alguna república independiente, y la recuperación política del papado, lo que convertirá Roma en la capital artística de esta época.


Florencia conserva todavia su importancia artística con grandes creadores como Miguel Angel o Leonardo pero van perdiendo protagonismo.

Roma cuenta con nuevo papado lo que atrae a la capital a los principales artistas del momento como Miguel Angel, Rafael o Bramante.


Hay un interés por los restos arqueológicos conservados por la antigüedad clásica y hay una cierta inquietud por comparar las teorías de los clásicos del momento. Sigue existiendo un modelo antropocéntrico, aunque las obras especialmente la arquitectura y escultura adquieren una mayor monumentalidad.

Se potencia el caracter científico y de investigación de la obra de arte con aportaciones de Leonardo como la perspectiva aérea. También va cambiando el prestigio de los grandes artistas por el modelo de su formación, ahora es una docencia más regulada y sistematizada.


La arquitectura destaca la concepción de nuevos palacios, de una mayor magnificencia y nuevos templos que buscan un distinto planteamiento con la centralización de sus plantas.


En escultura continua el sentido clasicista del Quatrocento y cuya temática conserva la simbiosis entre motivos sacros y mitología, pero hay una tendencia la agitación compositiva, a la busqueda constante del movimiento y a la monumentalidad que se refleja en las obras de Miguel Angel.


Por último la pintura, aunque igualmente equilibrada y estática en una gran parte de las obras de Rafael o Leonardo, se encuentra muy pronto con aportaciones revolucionarias como el Sfumato, y la perspectiva aérea de Leonardo, como también las incursiones manieristas de Rafael.


Tampoco podemos olvidar la influencia de la pintura veneciana que le da una fuerza colorista al clasicismo alejandola de las limitaciones del quatrocento y que la aboca a una trayectoria nueva, cuyo primero paso será el manierismo y su meta a la pintura barroca

martes, 27 de mayo de 2008

PINTURA DEL QUATTROCENTO








En la pintura aparece una preocupación por la respresentación visual de la naturaleza inspirandose también en la antigüedad, por ello es tan importante las perspectiva. También hay un gran interés por la representación naturalista, por la percepción de los volúmenes y la introspección psicológica, la utilización de la luz es diáfana y repartida de forma homogénea en la obra teniendo unos colores igualmente armoniosos.








Los temas son variados, tanto religosos como alegóricos y las técnicas también, como el fresco. temple y óleo.




Los pintores que destacan en esta etapa son Masaccio con su obra el Tributo, Piero Della Francesca y su obra el Sueño de Constantino, Fra Angélico y su obra la Anunciación y por último Sandro Boticelli y sus obras La Primavera y el Nacimiento de Venus.


La pintura de "la primavera" es un emblema mitológico del amor plátónico, se idealiza la realidad a través de la formación neoplatónica y humanista que tiene el autor.
En el centro de la imagén aparece Venus, flanqueada a la deecha por Céfiro, que persigue a a la ninfa de la Tierra, Cloris, que en ese momento al ser tocada por él se transforma en Flora (diosa de la vegetación y las flores). Sobre Venus, Cupido dirige sus flechas hacia las Tres Gracias, situadas a la izquierda, y sobre todo hacia una de ellas, Castitas, colocada en el centro de las tres; a su izquirda mira al dios Mercurio, mensajero de los dioses, y por ello también, unión entre la tierra y el cielo.
Se crea un círculo neoplatóniano del amor, que surge en la tierra como pasión, regresa al cielo como amor sensual y carnal, que no es el verdadero, debe convertirse para ser real en un amor contemplativo, espiritual, profundo, idealizado, y por tanto platónico.
El perfecto simbolismo temático reitera su mensaje a través de un estilo pictórico particular como el de toda la pintura de Boticelli.

El ambiente nostálgico y melancólico de este mundo neoplatónico e ideal se refuerza con la ausencia de perspectiva, es decir, con el protagonismo de la línea, que de nuevo marca los ritmos suaves y danzarines de las figuras, que flotan en un mundo que no es el nuestro, con un detallismo minucioso, que hace de este cuadro un inventario de botánica, sobre todo con los rostros delicados, casi de porcelana tan característicos de Boticelli.

Predomina una composición triangulada de perfecto equilibrio, la luz blanquecina y homogénea, y el color suave con predominio de tonos complementarios, verde y rojo.


En el cuadro del "nacimiento de Venus", se representa el nacimiento de Venus de las aguas, empujada a la playa por el soplo de los Céfiros, entre una lluvia de rosas, siendo finalmente recibida por Flora, diosa de la vegetación y la naturaleza.

Aparece el tema mitológico habitual del primer renacimiento, con una segunda lectura religiosa, ya que el cristiano nace de la verdadera religión a través del agua del bautismo. La verdadera temática insiste de nuevo en la idealización platónica, esta representación es de la belleza inalcanzable, espiritual, de ensueño, existente en el mundo de las ideas pero no en el terrenal.


La pintura refleja plásticamente este ambiente, por ello es plana, grácil, etérea, en la que tanto los personajes como los elementos del paisaje se abstraen de la materia y de la realidad.

Prevalece la línea sinuosa y sensual, marcando el ritmo sutil de la composición, y desentendiéndose de la representación del volumen y de la perspectiva. Tanto se idealiza que las olas del mar se reducen a un esquematicismo de pequeñas líneas todas iguales.

La composición vuelve al esquema triangular que equilibra en armonía la obra con la luz cenital que le da a la obra un sentido celestial. Es muy importante la recuperación del desnudo como imagen de belleza espiritual lo que muestra su referencias clásicas, un desnudo puro y recatado.




ESCULTURAS DEL QUATTROCENTO


Destaca la figura de Donatello con su obra David. Esta obra se inspira en Praxisteles, es una escultura ambigua, en la que se representa el simbolo de la victoria de la inteligencia sobre la fuerza bruta; asistimos a una contraposición de simbolos a través del tratamiento del cuerpo por un lado, y del estudio psicológico por otro. Muestra toda la fragilidad de un cuerpo en el que destaca su sensualidad y lirismo pero también la determinación de una mirada fija y reflexiva, de un espiritu victorioso.


En el tratamiento del cuerpo, Donatello aprovecha las calidades que le otorga el bronce y que resulta determinante en esta obra, la luz parece que resbala sobre la superficie creando brillos, juegos de luces y sombras, tactos tersos que llevan un fuerte contenido sensual, dulcificado por un suave contraposto. Es la obra más clasifista de Donatello y en ello tiene mucho que ver la exaltación de la belleza del cuerpo, su lirismo erótico y la ambigüedad adolescente. Al contrario su hondura psicológica, su madurez espiritual contrasta sobre su rostro igualmente infantil.


Otras obras que destacan de Donatello son San Jorge y Condotiero Gattamelata.

ESCULTURA DEL QUATTROCENTO


En la escultura también se reflejan cambios con respecto a la representación del cuerpo humano, representando el interés por el estudio de la anatomía, así renace el sentido de la proporcionalidad. También tiene mucho interés el desnudo sobre temas mitológicos, referentes a la iconografía cristiana. Otro tema que se destaca es la represetanción de la naturaleza imitando los modelos de la antigüedad. Los materiales utilizados son variados: piedra, marmol, madera, terracota, yeso y sobre todo el bronce.


Los géneros son múltiples, como estatuas, bustos, relieves, medallones, tondos, etc...


Este siglo, se abre con una competición entre escultores para las segundas puertas de bronce del baptisterio, en ella participaron, Lorenzo Ghiberti y Fillipo Brunelleschi. El tema era el sacrificio de Isaac, en e lcual Ghiberti utiliza todos los elementos del relato bíblico como Isaac, Abraham, el altar, el angel, el carnero, los criados, el asno y la montaña. Además muestra una formación humanística por la cultura clásica, ya que renuncia a los afectos personales. Evoca un antiguo rito sacrificial, las figuras están vestidas a la antigua; su canon y representación del desnudo también evocan lo clásico, sobre todo el desnudo de Isaac y los paños mojados de Abraham, y desde el punto de vista plástico es una composición centrípeta.


La puerta de Brunelleschi es muy distinta sobre todo su composición ya que la divide en compartimentos aislados las dos escenas; la escena se describe como un drama por lo que la composición es centrífuga. Se produce una interrelación compositiva entre el padre y le hijo y todos se cierra y todo se cierra en un triangulo; el concurso fue finalmente ganado por Ghiberti puesto que su representaciones eran más naturales, más lirícas y sobre todo más próximas a los modelos clásicos.


lunes, 26 de mayo de 2008

ARQUITECTURA EN EL QUATTROCENTO







Es una ruptura con el lenguaje de la Edad Media y establece dos principios fundamentales: la utilización de elementos constructivos tomados de la Antiguedad clásica y la búsqueda de la unidad espacial. Por ello se vuelven a utilizar el arco de medio punto, columnas y pilastras con los órdenes clásicos, entablamientos, decoración de casetones, etc. Se pretende conseguir armonía a través de la diafanidad de los espacios, lo que permite la utilización de diferentes modelos de plantas, aunque se siguen usando las longitudinales. También se vuelve a valorar la utilización de las cúpulas. El muro recupera su función tectónica, aunque revestido con mármoles de colores, rústicos aparejos, etc. Con lo que se enlazaría la plena libertad ornamental, en la que predomina la fantasía con temas de animales, vegetales y humanos. Al exterior no faltan las decoraciones decorativas con mármoles de colores.



Debemos destacar a Brunelleschi con la "Cúpula de la Catedral de Florencia".



Ésta destaca por su importancia técnica e histórica que supuso cubrir esta cúpula, un edificio ya terminado y que contab con el campanille de Giotto como un símbolo difícil de sustituir. Suponía un reto desde el punto de vista técnico, ya que se trataba de cubrir un diámetro de 42m. y había que hacerlo con un método de autosostén durante su construcción. En un concuso se le adjudica a Ghiberti y Brunelleschi. Éste construye una cúpula de perfil apuntado sobre un tambor octogonal de ocho paños. S e realiza por medio de dos casquetes separados entre sí por un espacio hueco, que alivia el peso de la obra sobre el tambor. Ambas paredes se traban por medio de listones de madera y ladrillos engarzados, así se va construyendo por medio de anillos concéntricos, que van autososteniéndose mientras se eleva. Al exterior, cada uno de los paños del tambor presenta un amplio óculo y planchas de mármol coloreadas. Los ocho plementos en que se divide la cúpula están divididos por otros tantos nervios realizados en mármol. Como remate se realiza una linterna, su forma circular y contraste cromático, actúan como armónica coronación de toda la cúpula y contribuyen a la iluminación cenital del crucero.


Otra obra importante de Brunelleschi sería la "Iglesia de San Lorenzo". La planta de la iglesia es de cruz latina que produce un cierto efecto de visual de centralización en la zona del crucero, por efecto de la luz proviniente de la cúpula. Lo que se complementa con un diseño en la planta a base de ejes octogonales. Al interior el lenguaje recupera todoel contenido clásico: las naves se separan por columnasy arcos de medio punto, se utiliza el plinto, la base ática, el capitel corintio y sobre él un núcleo de entablamiento que realza el arco. También es muy importante el efecto espacial creado por la luz y el color. Las cubiertas también siguen modelos clásicos, plantas en la nave central, con decoración de casetones, y baídas en las naves laterales. Todo es proporción, armonía, elegancia, grandioso,etc., que a pesar de su modernidad evoca las grandes obras clásicas.

Y por último cabe mencionar el "Palacio Rucellai" de Alberti.

Una muestra de la renovación urbana que se produce en el Renacimiento y de la prosperidad de algunos grupos sociales. Estos palacios enmarcan muchas plazas, buscando en su interrelación módulos de proporcionalidad y efectos visuales en las fachadas.

jueves, 22 de mayo de 2008

El Quattrocento italiano: el legado clásico


A comienzos del S.XV se produce en Florencia una transformación de los aspectos formales y temáticos, y de la función del arte y el artista, profundamente radical. Por parte del Filipo Brunelleschi, el escultor Donatello, el pintor Masaccio y el escritor y arquitecto León Bautista Alberti. Todos ellos son reflejo de una sociedad nueva, en la que la autoridad reside en un burgués acaudalado que se beneficia del trabajo cada día más rentable de artesanos y comerciantes. Esta sociedad materialista, está intersada en la objetividad de las cosas, le interesa más el mundo concreto de la naturaleza y el hombre. Se explica así el sentido experimental que el arte cobra en esta época, su valor de ciencia y su cambio temático, volcado a la representación del hombre y la naturaleza, cuya fuente de inspiración encontrará en el arte de la Antiguedad Clásica. Fruto de este sentido racional y objetivo otorgado al arte en el Quattrocento se plantea la necesidad de representar verídicamente el espacio. La forma de representación es la perspectiva geométrica, una visión matemática de la realidad en la que las figuras y objetos representados se encuadran en un haz de líneas que convergen en unpunto, llamada pirámide visual. La representación del espacio es racional, reflexiva e intelectual. Pero resultará artificial para los autores posteriores, que la tachan de inmóvil, al no contar más que con un único punto de vista. También se establece un teoría de la proporcionalidad en la arquitectura y en la escultura.